Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Camino malo se anda ligero.
La más cauta es tenida por más casta.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
El necio dispara pronto sus dardos.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
La ocasión llega, llama y no espera.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Faena acabada, faena pagada.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Conejo que bien corre, no lo asan.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Quien nada pide, nada recibe.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Dinero guardado, barco amarrado.
Buena madera, buen oficial espera.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Agrada, quien manda.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Costumbre hace la ley.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Cada pez en su agua.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Casa compuesta, caja en la puerta.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Donde entra beber, sale saber.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Lo que no está prohibido está permitido.