Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Proba varón, que primero es San Antón.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Dar la última mano.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Haz buena harina y no toques bocina.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Al que no quiera taza, taza y media.
No te metas en querellas ajenas.
Vale más saber que tener.
Mal duerme quien penas tiene.
Hablar con lengua de plata.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Más querría servir que recibir.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Haz el mal y guárdate.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Burlas suaves traen burlas graves.
Hacer la plancha.
Hacer de un camino, dos mandados.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Yo solo lo hago en mi moto.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.