Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Más vale mendrugo que tarugo.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
A consejo de ruin, campana de madera.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Pintada en los WC.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Tres al saco y el saco en tierra.
Van al mismo mazo.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Madre muerta, casa deshecha.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
A barba muerta, poca vergüenza.
Tiene más cuentas que un rosario.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Pan con queso sabe a beso.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Quitada la causa se quita el pecado.
En San Antonio cada pollita pone huevo
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Mujer Besada mujer ganada.
El vientre lleno aunque sea de heno.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Hijo descalostrado, medio criado.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
El abismo lleva al abismo
Lo que uno no quiere, otros lo desean.