Raras veces hay seso en la prosperidad.
La zorra, por la cola.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Mal suena el Don sin el din.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Juego y bebida, casa perdida.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Donde hay orden, hay bendición.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Olla chica hace la bolsa grande.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
El que busca, encuentra.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Por el color se vende el paño.
Por donde pasa moja.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Principio quieren las cosas.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Que bailen los que están en la fiesta.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Trato es trato.
Boca ancha, corazón estrecho.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.