Dame pan y llámame perro.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
El marido celoso nunca tiene reposo.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
De dientes pa'fuera.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Tenís más grupo que banco de sangre.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Cada uno se apaña según tiene maña.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Para presumir hay que sufrir.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
A caballo comedor, cabestro corto.
A refajo verde, ribete encarnado.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
A Dios, nada se le oculta.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Virgo viejo, puta segura.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
El que se convida, fácil es de hartar.