Paloma que vuela . . . a la cazuela.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
No se construyó Roma en un día.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Comer sin vino es miseria o desatino.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Bien convida, quien prestó bebe.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
En el pecado se lleva la penitencia.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Confía en lo que ves
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Dar y tejer es buen saber.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Perro ladrador, poco mordedor.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Hay que dar para recibir.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
La naturaleza proveerá.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Dar es corazón, pedir es dolor
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Los de Morón como son, son.
Como es el padre, así es el hijo.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Si malo es enero, peor es febrero.
Donde no hay regla se pone ella.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
El que fía, o pierde o porfía.