Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Cada cosa pía por su compañía.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
A cada cajón, su aldabón.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Al bobo, múdale el juego.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Sacar las castañas del fuego.
Tinto con jamón es buena inyección.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Un pie calzado y otro descalzo
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Más feliz que marica con dos culos.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Ruin señor, cría ruin servidor.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Juego de manos, rompedero de ano.
Dios los cría y el diablo los junta.
Después de la resaca viene la pleamar.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.