Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Date a deseo y olerás a poleo.
Enero desaloja las camas
Pajes; mozos y era Perico solo.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Cabra manca, a otra daña.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Quien destaja no baraja.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
El que manda, manda.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Lo bien hecho bien parece.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Del joven voy, del viejo vengo.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
La nieve presagia una buena cosecha.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
A buen salvo está el que repica.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Buena vida, arrugas tiene.
En cada casa, un solo amo.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.