Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Dios aflige a los que bien quiere.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Del ahorro viene la posesión.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Al que no quiera taza, taza y media.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Lo pasado, pisado.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
El que mucho corre, pronto para.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
El que mucho abarca, poco acaba.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
A veces se llora de alegría.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
A cada puerta, su dueña.
En invierno y verano la capa en la mano.