Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
El nuevo paga novicial.
Obra común obra de ningún.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Come santos, caga diablos.
Buen comedor, buen dormidor.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Para buena vida, orden y medida.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Nadie da sino lo que tiene.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Paga adelantada, paga viciada.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Con pan, hasta las sopas.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Buena es la regla, si la regla es buena.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Hacer de un camino, dos mandados.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo