Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Del ocio nace el feo negocio.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
En Mayo regresa el rebaño.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Nunca falta un roto para un descosido.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
De hoy a mañana se cae una casa.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Buena cara dice buen alma.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Un día menos, una arruga más.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Sobre mojado, llueve.
Voz del pueblo, voz del cielo.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Comer sin vino, comer canino.
Cada día olla, amarga el caldo.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Quien sube como palma baja como coco.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Nunca falta un culo para un bacín.
Estas son de mi rodada.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Hay más días que sandías.
El fraile, la horca en el aire.
Yantar sin vino, convite canino.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.