Perfecto solo Dios.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Ayer putas y hoy comadres.
Lo que hoy es, mañana no es.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
El que demonios da, diablos recibe.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Río cruzado, santo olvidado.
De día no veo y de noche me espulgo.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Cada altar tiene su cruz.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
A buen santo te encomiendas.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Febrero el corto, el pan de todos.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Antes es la obligación que la devoción.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Puta en ventana, mala mañana.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Zumo de limón, zumo de bendición.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
A mala lluvia, buen paraguas.
Un ruin ido, otro venido.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Estar como las putas en cuaresma.
Invierno claro ni en verano nublado.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.