A largos días, largos trabajos.
Sol y lluvia es el tiempo de Octubre.
A confite de monja pan de azúcar.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
El que se brinda se sobra.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Pan y vino y carne, a secas.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Besugo de enero vale un carnero.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Febrero, cebadero.
El comedido sale jodido.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
La Cruz, la viña reluz.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Al buen vino, buen tocino.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Del trabajo nace el descansar.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
pajero como tenedor de oveja.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Lo que hoy parece, mañana perece.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El río pasado, el santo olvidado.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La oración de los rectos en su gozo.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
A feria vayas que más valgas.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Enero y Febrero desviajadero.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
El buen mosto sale al rostro.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
La noche es capa de pecadores.
Cada día, su pesar y su alegría.