El tiempo todo lo cura
Una manzana roja invita piedras.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Tiene la cola entre las patas
Con la muerte todo se acaba.
La pasión embellece lo feo
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Por el interés te quiero Andrés.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
De higos a brevas, larga las lleva.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
La espina, ya nace con la punta fina.
El que trae , lleva.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Te quiero Andrés, por el interés.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Madruga y verás; busca y hallarás.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Más ordinario que un moco en una corbata.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
A carne mala, buena salsa.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
La alegría es gemela
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Disfruta solo los placeres del momento.
Costurera mala, la hebra de a vara.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Andarse por las ramas.
Mas mata la duda que el desengaño.