Ayúdate y te ayudaré.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Contra la gota, ni gota.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Gota a gota, la mar se agota.
Harina mala, mal pan amasa.
Amor breve, suspiros largos
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Hormigas con ala tierra mojada.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Vencer no es vergonzoso
Con salchichón, siempre es ocasión.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Gozo que no se comunica, se achica.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
A tres azadonadas, sacar agua.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Antes di que digan.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Juez con prisa, juez que yerra.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Te pido hojas y me traes ramas.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
De ese infierno no salen chispas.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.