Idos y muertos, olvidados presto.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
El burro hablando de olotes.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Ser un mordedor de pilares
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Firma papel y te encadenarás a él.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Amor sin plata, no dura.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
No estrujes tanto la naranja, que amargue el zumo.
A hora mala no ladran canes.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Ir por lana y volver trasquilado.
Carne de cochino, pide vino.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
La envidia es una mala consejera.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
Haz como la campana, que tañe y calla.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Dar el consejo y el vencejo.
Caro compró el que rogó.
El necio dispara pronto sus dardos.
Guagua que llora mama.
No tocar pito.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
El que es pendejo ni de dios goza.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Busca una agujita en un pajar, y verás como te va.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Del mirar nace el desear.