Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Enójate pero no pegues.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Antes el golpe que el grito.
Camino malo, pásalo pronto.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Las letras con sangre entran.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Se oye mal pero descansa el animal.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
No hay don sin din.
Más se junta pidiendo que dando.
Todo mi gozo en un pozo.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Limosnero y con garrote.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
El comedido sale jodido.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Cada uno se rasca donde le pica.
La peor pobreza es tener deudas.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Al ingrato con la punta del zapato.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
No saber una jota.