Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Regla y compás, cuanto más, más.
Hablando nos entendemos.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
La oprtunidad la pintan calva.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Cerrado a cal y canto.
La abundancia mata la gana.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
En guerra avisada no muere gente.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
Amor forastero, amor pasajero.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Si malo es enero, peor es febrero.
Molino cerrado, contento el asno.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Hijos y mujer añaden menester.
Cosa hallada no es hurtada.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Moro viejo, mal cristiano.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Mujer refranes, muller puñetera.
Echarle mucha crema a sus tacos
De tal árbol tal madera.