Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
El corazón que ama es siempre joven.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
A la mujer y al mulo, en el culo.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
No necesito niguas para ser tishudo.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Buena es la costumbre en el bien.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
A la larga, todo se arregla.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
De suerte contentos, uno de cientos.
La razón la tiene Sansón.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Fíate del santo y no le prendas vela.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Antes di que digan.
A tal amo tal criado.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
La contradicción es la sal del pensamiento
El tiempo no perdona a nadie.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Los vicios no necesitan maestro.
Malos reyes, muchas leyes.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.