Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Quien hace, aplace.
Zapatero a tus zapatos.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Quien empiece el juego que siga con él
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Del viejo el consejo.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Freídle un huevo, que dos merece.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Abril, uno bueno entre mil.
Hoy por ti, mañana por mí
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Matar dos pájaros con una piedra.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
El dar es honor; el pedir, dolor.
A quien no la teme, nada le espanta.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Hay que dejar ir al mundo como va
Donde hay querer, todo se hace bien.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
La alegría es el mayor bien de la vida.
De tales devociones, tales costurones.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Amor nunca dice basta.
El que algo quiere, algo le cuesta.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Hay que sufrir para merecer.