El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Quien busca, halla.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
La fantasía es más veloz que el viento
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
El primer deber del amor es escuchar.
El que con locura nace, con ella yace.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
El amor todo lo vence.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Persevera y triunfarás.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Hermano mayor padre menor.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
La vida es una universidad.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
¿A un perdido, quién lo pierde?.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.