Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Dos fuentes, dos ríos.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
La duda es la llave del conocimiento.
Hay quien no ve su camino.
Atente al santo y no le reces.
Antes de criticar, mírate la cola.
El hombre es para el hombre un espejo.
La necesidad es la madre de la imaginación.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Le debe a cada santo una vela.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Cada altar tiene su cruz.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Lo bello es difícil.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
El nosotros anula el yo.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Lo que haces, encuentras.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Que la haga el que la deshizo.
Quien no tiene quiere más.
Primero comer, que ser cristiano.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
El que la deba, que la pague.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.