Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
El que parte y reparte toca la mejor parte
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Hoy arreboles, mañana soles.
En la unión está la fuerza.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Nunca cagues más de lo que comes.
Días y ollas hacen grandes obras.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
La justicia tiene un largo brazo.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Depende de cómo caigan las cartas
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Nadie da lo que no ha.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
El papel que se rompa él.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Al pobre el sol se lo come.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
El hombre honrado a las diez acostado.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.