Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Pocas palabras son mejor.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Días y ollas hacen grandes obras.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Vale más muerto que vivo.
Quien nada pide, nada recibe.
Le dieron como a violín prestado.
Hace más el que quiere que el que puede.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Al gorrino y al melón, calor.
La sardina y el huevo a dedo.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Cada cual mire por su cuchar.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Bueno de asar, duro de pelar.
Lo dicho, dicho está.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
La esperanza es el pan de los pobres.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Estás entre la espada y la pared.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Matar dos águilas con una sola flecha.
A donde te duele, ahí te daré.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Vino y amores, de viejo los mejores.
A más beber, menos comer.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Qué es una raya más para el tigre.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
A la pereza persigue la pobreza.