Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Todo lo que no se da, se pierde.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Redondear la arepa.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Mal de muchos, epidemia.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Juego de manos, rompedero de ano.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Favorecer, es por norma perder.
Hombres de noche, muñecos de día.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Írsele a uno el santo al cielo.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Indio con puro, ladrón seguro.
Dar en el clavo.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Más matan cenas que guerras.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Cortesías engendran cortesías.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Nunca vivas pobre para morir rico.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Año de pitones, año de cabrones.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Sin trabajo no hay recompensa.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.