Las medias ni pa las mujeres.
Hablara yo para mañana.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
A días claros, oscuros nublados.
Chicharra que canta, calor adelanta.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Cada cual en su corral.
Los pensamientos no pagan peaje
A mucho hablar, mucho errar.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Si no es Juan, es Pedro.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Al mal hecho, ruego y pecho.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El perezoso siempre es menesteroso.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Otros tiempos, otros modos.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
No dejar títere con cabeza.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Zapatero a tus zapatos.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Del joven voy, del viejo vengo.
Idos y muertos es lo mesmo.
Dios castiga sin palo ni piedra
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Más fácil es ganar que conservar.
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.