Una en el papo y otra en el saco.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Obra común obra de ningún.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Los burros prefieren la paja al oro.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
El que no se fía, no es de fiar.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
El lo que se pierde, se aprende.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Mediado enero, mete obrero.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
A fuerza de villano, hierro en mano.
El que no pierde, algo gana.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.