El que paga y goza, empata y hasta gana.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
A quien mucho tiene, más le viene.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
De dientes pa'fuera.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Libro prestado, libro perdido.
Honra sin provecho la digo pecho.
La lima, lima a la lima.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Dar una de cal y otra de arena.
Dando dando, palomita volando.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Más vale algo que nada.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Nadie da lo que no tiene.
Hablar a calzón "quitao".
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Gente de navaja, poco trabaja.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Una palabra deja caer una casa.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Si voy, con lo que te doy.
El que da primero da dos veces.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Los bienes son para remediar los males.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Emborrachar la perdíz
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.