Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Hacer oídos de mercader.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Palos con gusto no duelen.
Zapato que aprieta, no me peta.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Por un clavo se pierde una herradura.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
De ensalada, dos bocados y dejada.
El gandul es un cadáver con apetito.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
De tal palo tal astilla.
Más chulo que un ocho.
Como la espada, así la vaina.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Mala cuña es la de la propia madera.
A palabra necias, oídos sordos.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
De tal árbol tal madera.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Da y ten, y harás bien.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
En Marzo tres hojitas tiene el ajo.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El queso es sano que da el avaro.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.