Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Como te cuidas, duras.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
variante: Café hervido, café jodido.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
A catarro gallego, tajada de vino.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Callemos, que el sordo escucha.
Ajo cebollino, para con vino.
Al buen vino, buen tocino.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
A comida de olido, pago de sonido.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Mas vale ser afilador que labrador.
O Cesar, o mierda.
Más peligroso que mono con navaja.
Los dedos de la mano no son iguales.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
Haz mal y guárdate.
Más vale media mierda que mierda entera.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
De ausente a muerto, no va un dedo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.