Quien roba una vez, roba diez.
Ítem de lista viñeteada
Antes cabeza de ratón que cola de león.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Hambre matada, comida acabada.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
El pez muere por su propia boca.
Comer y rascar todo es empezar.
De lo bendito, poquito.
Come para vivir y bebe para comer.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
El dinero diario, es necesario.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
El buen cirujano, corta por lo sano.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Está comiendo zacate el burro.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Están cortados por la misma tijera.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Ojo al Cristo que es de plata.
Buena mula, mala bestia.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Tener un hambre de lobo.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
A buena suela, mala pieza.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
¿Fiado?. Mal recado.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
El que afloja tiene de indio.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
A carne de lobo, hambre de can.
Mira la peseta y tira el duro.
Hacer de tripas corazón.
Un día menos, una arruga más.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Una palabra deja caer una casa.