Pan duro, pero seguro.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
La dieta cura más que el bisturí.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Ido el conejo me das consejo.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
Llegar y besar, suerte es singular.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
A un fresco, un cuesco.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Piedra movediza no cría moho.
Piedra que rueda, no crea moho.
Cada uno halla horma de su zapato.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
A tres azadonadas, sacar agua.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Todo va a parar al dedo malo.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Hacer pinitos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Allega, allegador, para buen derramador.
A caballo comedor, cabestro corto.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
El diablo es puerco.
Ningún perro muerde la mano que le da el pan.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Aún queda el rabo por desollar.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
La letra, con sangre entra.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Cabeza casposa, poco piojosa.