Del ocio nace el feo negocio.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
A ojo de buen cubero.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Mal viene el Don con la carga de paja.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Baila más que un trompo.
El que persevera triunfa.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Yantar sin vino, convite canino.
Por San Blas, una hora más.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Palabra suave llegar al alma sabe.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Por unos pierden otros.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Mal hace quien nada hace.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Hechos son amores y no buenas razones.
Quien busca, halla.
Real que guarda ciento, es buen real.
A chico caudal, mala ganancia.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Come para vivir y bebe para comer.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.