A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Tarde piaste pajarito.
El que del campo viene, cenar quiere.
Una deuda, veinte engendra.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Calma piojo que el peine llega.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Breve habla el que es prudente.
El casado casa quiere.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Si vives de fiado, vives señalado.
La lengua unta y el diente pincha
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Carne en calceta, para quien la meta.
Más vale bueno que mucho.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
El arbolito desde chiquito.
Gente parada, malos pensamientos.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Hacer una cosa en un avemaría.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Al gorrino y al melón, calor.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.