Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
El roble como nace y el pino como cae.
Lo que dejes para después, para después se queda.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Llenar el tarro.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
A pan duro, diente agudo.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
El día más claro llueve.
A bien obrar, bien pagar.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Cerrado a cal y canto.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Santo que mea, maldito sea.
Gente de navaja, poco trabaja.
Hablando nos entendemos.
Jornada emprendida, medio concluida.
El otoño de lo bello, es bello.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Échale guindas al pavo.
Boca de miel y manos de hiel.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
La ocasión llega, llama y no espera.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Escatimar y dar a putas.
El día que te casas, o te curas o te matas.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Principio quieren las cosas.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Hay desgracias con suerte.