La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Qué bien canta María después de la comida.
Planta y cría y tendrás alegría.
El que tiene es el que pierde.
Después de la resaca viene la pleamar.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
No hay pero que valga.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.