Dos capitanes hunden el barco.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Sin precio no se han las mujeres.
Más enredado que un kilo de estopa.
Lo que siembres, recogerás.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Cada altar tiene su cruz.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
El tiempo aclara las cosas.
Pobre pero honrado.
Amor viejo, pena pero no muere.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
No es posible defenderse del aburrimiento
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Mal suena el Don sin el din.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Despacito por las piedras
El interés mata la amistad
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Ayer putas y hoy comadres.
Cuanto más haces, menos mereces.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
El que no ayuda, estorba.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Quien vale mucho hace mucho.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.