Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Las indirectas del padre Cobos.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Caro compró el que rogó.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Años de higos, años de amigos.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Demasiada alegría es dolorosa
El ojo quiere su parte
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Para alcanzar, porfiar.
Fuiste con el abogado y ya saliste escaldado.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Todavía aguas corren profundamente.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
La conciencia vale por cien testigos.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Lo que fuere sonará.
Primero son los presentes que los ausentes.
Perdona una vez; pero nunca tres.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El que muere, se libra de lo que debe.
No se pierde lo que se dilata.
Por unos pierden otros.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.