Quien tiene y da, no esta obligado a más.
La última cuenta la paga el diablo.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A bien obrar, bien pagar.
Las obras, con las sobras.
Con promesas no se cubre la mesa.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Cuentas claras, amistades largas.
Fiado has, tu pagarás.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Es mejor deber dinero y no favores.
Obras caritativas, esas son mis misas.
La mala paga , aunque sea en paja.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Confesión hecha, penitencia espera.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
No te metas en querellas ajenas.
Dame dineros y no consejos.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Donde las dejan, las cobran.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Haz favores y te los pagarán a coces.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Paga para que te acrediten.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Remendar y dar a putas.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Los justos pagan por pecadores.
De tales devociones, tales costurones.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Roma, acuerdos y locos doma.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.