Amigos pobres, amigos olvidados
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Date buena vida, temerás más la caída.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Idos y muertos es lo mesmo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
El que demonios da, diablos recibe.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
La justicia tiene un largo brazo.
Juegos de manos se van al culo.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Reino dividido, reino perdido.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Orden y contraorden, desorden.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Los problemas nunca vienen solos.
Cada uno canta como le pagan.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.