El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Las acciones revelan las pasiones
Casa de muchos, casa de sucios.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
En carrera larga hay desquite.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Le dieron como a violín prestado.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Daño merecido, no agravia.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Juego de manos, rompedero de ano.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Saber poco obliga a mucho.
De mala sangre, malas morcillas.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Casado por amores, casado con dolores.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
A buen señor, buena demanda.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Riña de amantes, agua referescante.
Las palabras no cuestan plata.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Del ahorro viene el logro.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.