Panza llena, quita pena.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
O errar o quitar el banco.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Con dinero baila el perro.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Ruego de Rey, mandato es.
La compañía en la miseria hace a ésta más
En gran casa, gran gasto se amasa.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Tarea que agrada, presto se acaba.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El que paga mal, paga dos veces.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Donde hay obras, hay sobras.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Idos y muertos, olvidados presto.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
El que se escusa, se acusa.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Es mejor cobrar a que te cobren.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Mal reposa la vida dudosa.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Burla pesada, en veras acaba.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Hijos y mujer añaden menester.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Bien convida, quien prestó bebe.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.