Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
La impureza, pesa.
Cuenta errada, sea enmendada.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Lo que siembras cosechas.
Hay desgracias con suerte.
A confesión de parte relevo de prueba.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Antes es la obligación que la devoción.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Lo que se da no se quita.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Cuentas claras conservan amistades.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Hacer oídos de mercader.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Juramento, juro y miento.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
A fullería, cordobesías.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
El vicio, saca la casa de quicio.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
A barbas honradas, honras colmadas.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Salud y pesetas salud completa.