La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Una espina en el ojo.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
El mono vestido de seda mono se queda
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Amor y dolor son del mismo color.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
De día y con sol.
El oro hace poderoso pero no dichoso.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Bandera vieja, honra capitán.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
El amor reina sin ley
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
No quieras nunca buenos comienzos.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Mande la razón y obedezca la pasión.
En el medio está la virtud.
El día nunca retrocede de nuevo.
Como la espada, así la vaina.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Está como padre, que le llevan la hija.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Vive y deja vivir.
El que a los suyos se parece, honra merece.
El que nace postrero, llora primero.