Jornada emprendida, medio concluida.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
A donde va encuentra un problema
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
El que busca, encuentra.
Hombre osado, bien afortunado.
Amor con casada, vida arriesgada.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Quien busca, halla.
Nunca viene una desgracia sola.
Buena vida si refrenas tu ira.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Boda y mortaja, del cielo baja.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
El que espera desespera.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Del amor al odio, solo hay un paso.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Hasta el final nadie es dichoso.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Donde mores no enamores.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Todas las cosas pasan como el viento.
Día vivido, día perdido.
Cazador y cazado confían en Dios.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Según serás, así merecerás.
Quien hace, aplace.
Donde hay querer, todo se hace bien.
La mala vida acaba en mala muerte.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Llaga incurable, vida miserable.