No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
A la vejez aladares de pez.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Me dejó como la guayabera.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Beber, hasta la hez.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Ya me cansé de descansar.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Yo que callo, piedras apaño.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Dar el consejo y el vencejo.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
El que necesita, te visita.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Quien mal padece, mal parece.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Quien te quiere, te aporrea.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Las novedades son la sal de la vida.
Quien nada guardó, nada encontró.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Viento del solano, agua en la mano.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Al mal paso, darle prisa.