¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Nadie toma lo que no le dan.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El que calla, otorga.
El nosotros anula el yo.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
El que llora su mal, no lo remedia
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
No busques donde no hay.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Dios perdona a quien su culpa llora.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Espéjate para que veas cómo eres.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
El hombre apercibido medio combatido.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Lo de balde es caro.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
No hay caracol que no tenga vuelta.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Todo lo muy, es malo.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Peor está que estaba.
Por San Martín siembra el ruin.
Amor de asno, coz y bocado.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Son más los días que las alegrías.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.