No hay cosa que no tenga su contra.
De la risa al duelo un pelo.
El que canea, no calvea.
Magra olla y gordo testamento.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Las noticias malas tienen alas.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
No hables por boca ajena.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
El deseo hace hermoso lo feo.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
El hombre después que le roban, pone candado.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
De airado a loco va muy poco.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
El que no se embarca, no se marea.
Un amigo vale cien parientes
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Boda mojada, novia afortunada.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.