Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Mano de santo cura como por encanto.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Nadie aprende por cabeza ajena.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Oveja harta de su rabo se espanta.
El aburrimiento es una desgracia
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
La vida no es senda de rosas.
Un deber fácil no es un deber
A la fuerza ahorcan.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
El amor muere de mal ausencia.
No da un tajo ni en defensa propia.
El celoso no puede ser jocoso.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
El gusto se rompe en géneros.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
El que muda de amo, muda de hado.
Dios tarda, pero no olvida.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
La mano perezosa, pobre es.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.