Agua estancada no mueve molino.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
Otra cosa es con guitarra
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Nadie se hace rico dando.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Juez con prisa, juez que yerra.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Hijo descalostrado, medio criado.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
A pan duro, diente agudo.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Padres viejos, hijos huérfanos.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Mucho saber, menos ignorar es.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
El que se afloja se aflige.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
De cuentos suele irse a chismes.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
No me tientes Satanás.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
De la esperanza vive el cautivo.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
A buen santo te encomiendas.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Navarro, ni de barro
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.